Desde Perú nos enteramos de los premios que recibimos por la comida, es nuestra insignia, nuestro orgullo, lo que nos unifica.
Al estar en Perú crees que es una revolución nacional sin mayor impacto y es poco creíble que tal revolución se haya convertido más o menos en una invasión global.
Hace unos meses el español escritor que conocíe el año pasado en un viaje a Chiclayo me envío el boceto de su libro escrito a manera de diario sobre su viaje a Perú me llamó mucho la atención leer lo que escribió sobre los peruanos y la comida:
"... Hablan también mucho de su comida. Les encanta hablar de platos de comida, se les pone cara de ilusión. Además están muy orgullosos de la cocina de su país. Siempre te están preguntando: “¿Has probado el ceviche? ¿Te gustó? ¿Te gusta la papa a la guancaina? ¿Has probado el cuy?,…”
Este fue el primer indicio de: ¨nos lo estamos tomando muy en serio", "en verdad se nota tanto nuestro orgullo culinario"... Me di cuenta que tenemos una fascinación poco común por mostrar nuestros platillos a los extranjeros a un punto casi obsesivo, compulsivo, "stalkeador".
En ese mismo viaje también vino una mexicana, uno de los días que estuvimos en Chiclayo se celebró el día del folklore, en un momento la mexicana desapareció entre los stands de costa, sierra y selva; yo ya estaba en la selva cuando ella apenás dejaba el stand de la costa y es que se había propuesto probar cada comida una a una con sólo una herramienta: una cuchara. Iba de plato en plato con su cuchara sopera probando cada cosa, demoró mucho hasta llegar a la selva, ese mismo día se enfermó del estomágo pero me dijo (después de un suspiro): "valió le pena".
Otro día volvió a desaparecer, ya en la noche me contó que un par de señoras la llevaron con insistencia a su casa para que ella pueda probar un pescado al jugo y chicha de jora chiclayana; segundo día mal de la barriga y me volvió a decir: "pero estaba riquísimo", con una cara de no me culpes no me pude resistir. No es que a esta mexicana le guste el dolor, es que en verdad nuestra comida es deliciosa, y no hay extranjero sea carnívoro, vegano, ovolácteo vegetareano o lo que sea que no encuentre una opción que le guste.
Pero estas son historias que transcurren en Perú, hace unos meses estuve en Colombia y al parecer en Bogotá uno de los restaurantes más buscados es uno peruano que para mala fortuna mía no recuerdo el nombre, sólo recuerdo que me dijeron era muy caro y elegante.
Después en Bucaramanga (Santander), en el Parque Nacional Chicamocha encontre un restaurante peruano y como llevaba más de una semana sin "comer peruano" me pedí un lomo saltado y mis amigos un ceviche. Ellos estaba maravillados con el platillo pero para mí el lomo saltado fue una gran desilusión y lo peor que me enfermó en el acto. Después de ello me preocupa que se venda comida peruana de nombre pero no de calidad y sabor.
| Zhimú es una cadena de restaurantes, es de sabor intermedio pero se entiende que no tenga el mismo sabor que en Perú, los insumos son diferentes. |
| El lomo saltado bamba, lo siento no era lo que esperaba. |
En Cartagena volvió a aparecer la peruanidad, aquí les dejo la foto del restaurante que vi a lo lejos en plena ciudad amurallada. Me sentí en sumo orgullosa.
| Para mala suerte no pude acercarme mucho, ni comer ahí. |
Después de ello un amigo español viajo a Los Pirineos y encontró "Casa Perú" otro restaurante famoso en plena montaña.
Otra señal de invasión fue la pregunta de mi amigo en Mar del Plata: "¿Qué es suspiro a la limeña?", me contó que lo ofrecían como postre en un restaurante no peruano. Ya no sólo invadimos como restaurante sino en menúes del día a día, lastimosamente no lo probó porque no pude responder a tiempo lo rico que es el suspiro a la limeña.
Hoy en la madrugada me llegó esta foto de San Salvador, anticuchos y ceviches peruanos, en la foto mi amigo súper emocionado y yo súper orgullosa...
.... invasión confirmada, en restaurantes en menúes, sean caros o pequeños puestos ahí estamos, es la mejor forma de hacernos conocer, qué lo disfruten porque siento, con tristeza, cada vez que acá se come más a lo extranjero (Lima) que a lo peruano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario